Sara me escuchaba con religiosidad. Era impresionada por mis observaciones filosóficas, mi cinismo, mis bromas, ella tan simple y tan natural acostumbrada que estaba a los lenguajes estereotipados de sus coreligionnaires que poblaban los kibboutz. Era desconcertante, representaba una determinada idea de la aventura, donde el sexo no era ya que un ilusorio resultado.
Me guiaba hasta el paroxismo del disfrute sexual luego ella se ocultaba, limitándose a una experiencia extrasensorial, ella no se aventuraba nunca más allá los límites de la inconsciencia. Se me frustraba, quería vencer sus inhibiciones, y volvía a salir de nuevo como un indomable aventurero a la conquista de su insondable psyché.
Faltaba nunca a modular mis observaciones de modo que faciliten mis gestiones lúbricas. Se clavaba a mi, bebiendo mis palabras.
Y mis gestos acompañaban mis observaciones. Decía:
- "Conozco gente que fue retirada por extraterrestres y sobre la cual él procedió a manipulaciones genéticas;" se les insertaban agujas en el cuerpo."
Parecía creer estas cosas. Le respondía:
- "Conozco algún uno, un extraterrestre de una determinada manera proveído de una aguja desbordante de un plasma infalible y que está muy dispuesto a manipulaciones genéticas sobre ti, pequeña princesa bíblica."
Me acercaba mi falo vendado como un resorte de su vulva entreabierta. Se dejaba hacer, se dejaba violar por este lúbrico gurú hasta el límite de la inconsciencia, luego se retiraba sutilmente, murmuraba observaciones incoherentes, caliñosa, escapaba a mi presión y mi esperma iba caer sobre su jean, sobre sus muslos entreabiertos, sobre su vientre, en su boca... Se daba nunca hasta el último sacrificio.
Y los viajeros extraterrestres se apoderaban de nuevo de su subconsciente. Iba a deber expulsarlos.

' ¿"Cómo se puede imaginar a pequeña Sara, que viajeros extraterrestres puedan abordar nuestro mundo ahora mismo, teniendo en cuenta la distancia de los otros sistemas solares y en suponiendo que tengan que viajar a la velocidad de la luz, habrían debido emprender el viaje antes mismo de la aparición del sistema solar?" Es como encontrar un cabello del oscuro crines de Sara en el océano de arena del Negev.""
- "Filosóficamente, es totalmente plausible imaginar que podría existir otros mundos que el nuestro. Es sin embargo improbable pequeña Sara que un príncipe de ALFA o por otra parte vienen a un día besarte, habida cuenta de la distancia entre los mundos y de la brevedad de cada uno ellos con relación a la vida del Universo; el extraterrestre pequeña Sara, está bien yo y está muy dispuesto a realizar el trabajo al lugar del visitante venido de ALFA del Centauro o por otra parte.""
Y se reiniciaba a ablandarse y a entrelazarme como una jovena. Viajaba libremente sobre su cuerpo de Madre castratrice, deslizando mi sexo entre sus senos que absorbía a lo sumo profundo de su esófago.
- "En mi estancia en Escocia, bordeábamos el Loch Ness; conoce el famoso monstruo del Loch Ness?""
- "Sí, sí," respondió, "leí cosas sobre el tema."
- "Había un edificio que albergaba un pequeño museo, un laboratorio desempeñado de instrumentos esotéricos, algún cientifistas, su tarea consistía en probar la existencia del famoso monstruo; se veían fotografías - aparentemente amanadas - de apariciones del monstruo, pero ninguna prueba tangible; afortunadamente por otra parte para el Ministerio de Turismo y para nuestro inconsciente colectivo, cómo se podía sin eso regarse de todos estos misterios?""
- "Pero el monstruo es bien allí Sara, existe, sus restos descansan a nunca bajo 100 metros de lodos en el fondo del Loch Ness y nadie sabrá nunca nada; habrá escapado al reconocimiento del hombre, como un vulgar fantasma, él habrá vivido su vida propia, en su universo, y fuera de los hombres; es eso el universo, la posibilidad para otros mundos de existir, tener una conciencia propia fuera de la conciencia de las minúsculas habitantes de la terra que somos.""
Y Sara se reía con traslado. Era referente, lo abarcaba y me reiniciaba mis arriesgadas investigaciones carnales sobre su cuerpo bronceado de bonita Aphrodite.
- "Me dirá Sara: ¿para qué para las cosas y los seres de existir si no tenemos conciencia de esta existencia? Como si la existencia so'lo era posible en relación con el hombre; y es bien allí toda la cuestión, que el universo no se centra en el hombre, que existe mundos centrados en su propio mundo, inconscientes de la existencia de otros mundos, de nuestro mundo, que eso es así la prueba de nuestra insignificancia en el Cosmos, lo que no queremos aceptar siendo demasiado imbuídos de nosotros mismos, como si nosotros refusiones de ser otro cosa que el centro del Universo... ""
Marco Polo ou le voyage imaginaire (Contes et légendes, août 1998) © 1998 Jean-Pierre Lapointe
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