Mitologías

Pyrame y Thisbé,
los amantes desesperados de Babilonia



PRINCIPIO DEL ARRECIFE


Los niños son reyes en la gran ciudad de Sémiramis, Protegidos por altas murallas de ladrillos secadas, Se cuelgan despreocupados a los enrejados florecidos de los jardines colgantes, Descienden en cascada los arriesgados ziggourats, Son libres como es libres la gran ciudad de Babilonia. En Babilonia los niños son libres Que no saben de dónde el mal viene si es, A Muchachas entre ellas y muchachos entre ellos jugando separadamente Desnudos y sin pudor que experimenta estos juegos delicados, Ellos se juntan y se descubren y se afectan y se acarician, Sensual, estos niños son los frutos consagrados del Oriente. ¿Pyrame y Thisbé son de aquéllos, Niños vivos en la gran ciudad del rey Ninos, Se vieron y gustaron y se destinan a ser marido y casan, Pero su amor sería imposible? Prohibido por sus padres denigrado por sus madres, No pueden ya verse, Estos niños cariñosos no son ya libre en la grande y libre citado de Babilonia. Viven en casas contiguas Separados uno del otro por una pared conjunta, No pueden verse ni afectarse y con todo así cerca, Viven así días de las noches en sus sueños más locos, Gustándose abarcándose acariciándose sin afectarse, hasta el día en que descubriendo a una grieta en la pared, Pueden en adelante intercambiar sus suspiros. "¡Pared, que es celoso! ¿Porqué elaborada ti de entra nosotros, Amantes? Daríamos nuestras vidas si nos permitiera Nosotros étrei cuerpo a cuerpo; Y si eso es pedirte demasiado, Te abre te al menos para que los besos que te damos Nos volvemos hasta el Ser amado. No somos ingratos Y te agradecemos haber dado paso a nuestras observaciones Hasta las orejas amadas, Por una y otra partem de esta pared por una demasiado estrecha grieta...." Pero envejecidos y agriados por el tiempo, Las paredes de las casas de la gran ciudad de Babilonia Son insensibles a los delirios generados por el Amor, Siguen siendo sordos. Pyrame y Thisbé de común acuerdo deciden Equivocar la vigilancia de sus supervisores, Esta noche se dan cita a la hoguera de Ninus. Thisbé la bonita babilonia está allí el primer Impaciente pero aprensiva por esta noche sin luna, Espera la llegada de su gustado Pyrame, Ruidos furtivos anuncian su llegada detrás de las malezas gruesas y oscuras. Es Sátiro que la vio invertido de un apetito sexual desbridado, Él se prepara a agarrar a Thisbé en sus redes, Ésta sin verlo se huye pero porqué, dejando escaparse detrás ella, La vela translúcida que velaba su largo paño de ébano. Y Sátiro todo preserva so'lo tiene otras elecciones que de inhalar Los perfumes que embalsaman las velas de la bonita Thisbé, De los aromas seductoras que encienden los deseos eróticos de Sátiro, Él deslizan las velas sobre su carne desnuda que se imagina que es ella que hay así Y vierte su culpable semilla, Luego devuelve detrás las malezas reanudar fuerzas así derrochadas. Pyrame, fuera de aliento, llega a la cita cerca de la hoguera de Ninus, Desesperado busca a Thisbé, So'lo tiene su vela a ponerse bajo la mano y a inhalar, La vela de su gustada Thisbé manchado del esperma que disgusta de Sátiro. Despertado bajo los estropicio generados por las emociones de Pyrame, Sátiro suerte precipitadamente de los arbustos: "Busca tu gustada, creo que Ella me fui satisfecha haber besado El bonito patrón que ve;" Mi nombre es Sátiro, ¿Ya oyó este nombre en alguna parte?" "Sino no lamenta nada, soy allí También hábil con los bonitos jóvenes masculinos Que con las inofensivas vírgenes y si ti me ofertas tu posterior; Sabré bien hacerte olvidar la bonita que se destinó, Y que cree ser virgen y que ha desflorada Aquí mismo cerca de la hoguera de Ninus." Pyrame que no cree a las palabras de Sátiro Pero que se imagina con horror su gustada en los brazos de este despravado, Apenas tiene otras elecciones que de darse la muerte. "Cuánto me siento culpable, ô mi gustada. Fui yo quien la violó pidiéndote venir de noche En lugares donde reina la depravación y no llegando aquí antes ti. ¡Ô usted Sátiro, Fuerzan mi cuerpo, hechas desaparecer bajo su apetito salvaje estas vísceras criminales, Cuyas estas malezas oscuras son la carnal residencia!" Y Pyrame atraviesa su corazón del puñal que lleva al cinturón; Sátiro él se acerca al cuerpo inanimado de Pyrame, Frustrado de faltar una tan bonita presa, Él sodomisa él inmediatamente, Y da la vuelta agotado y alimentado, detrás de las malezas para reanudar fuerzas. Thisbé que teme faltar la cita con Pyrame, Y todo calor a la idea de ceñirlo de sus brazos, Decide darse la vuelta in situ cerca de la hoguera de Ninus; Descubre consternada el cadáver sodomisado de Pyrame. ¿"Pyrame qué desgracia te arranca a mi amor? Pyrame, responde; es tu querida, tan querida Thisbé que te llama. Oiga la y destaca hacia ella tu cara inmóvil!" Y Thisbé humillada se da la muerte con el puñal Que arranca del corazón ensangrentado de Pyrame. Y desde este tiempo, Todos los jóvenes enamorados de Babilonia, Se dan cita cerca de la hoguera de Ninus, Sobre la tumba que guardan todo el año cubierto con flores, Allí donde se encontraron los cuerpos entrelazados en una presión enamorada, De los amantes desesperados de Babilonia.



Marco Polo ou le voyage imaginaire (Mitologías octobre 1999) © 1999 Jean-Pierre Lapointe
Ovide et les métamorphoses ainsi que les oeuvres des grands-maîtres, musique Yokubota.


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