Mitologías

El Amor incestueux de Mirrha
para su padre Cinyras


PRINCIPIO DEL ARRECIFE


"Cuál es pues mi desdicha De no nacer en estos países Donde la madre se une a sus hijos, Donde el padre se une a su hija, Donde el hermano se une a su hermana, Y donde la ternura familiar es reforzada por el Amor, Cuál es pues la desdicha que lo afecta!" "Si no era la muchacha de Cyniras Podría compartir la capa de Cyniras." Ahora que mi padre ya es mío, No puede con todo ser mi, ya que padre, causa mi pérdida. Si era extranjero él sería mío totalmente, Y podría asumir sin estos remordimientos Que me sitian de tener que gustarlo y de callarme." "Querría ser lejos pero un calor carnal me retiene Que permanezca a los lados de Cinyras, Que lo vea, que lo afecte, que le hable, que lo abarque Puesto que nada de más no me está permitido." ¡"Que es pues esta locura que la toma de ser a la vez el rival de mi madre y la maestra de mi padre Quien es pues esta locura que llevo! Oh que querría que se tome a este padre amado, de una misma locura que la mia!" "Los otros seres se acoplan sin tener que elegir. No está no avergonzado que una novilla lleve a su propio padre sobre sus lados; El caballo toma a su hija para esposa, y el chivo se une de cabras que procreó; El propio pájaro concibe de la semilla de el por que fue concebido. ¡Feliz los seres que tienen licencia de actuar así! La libertad que admite la naturaleza, la ley de los hombres me lo rechaza." Así pensaba a Mirrha, virgen y muchacha de Cyniras el rey de Cypre Durante que su padre vacilante le presentaba a estos valeroso jóvenes hombres Entre la muchedumbre de los aspirantes, dignos de poseerla Y a quienes querría pertenecer. Mirrha lo observaba tiernamente y se fundía en lágrimas. Creyendo a la timidez virginal de su parte Cinyras la confortaba, secaba sus llantos y loa abarcaba Y la pedía de que saliera de esposo ella deseara. Y Mirrha de alegría a los besos que le daba le respondía: "Quiero uno que se te asemeja."

Mirrha que no sabe ya dónde sus deseos lo llevaban, TiradA entre el deseo de un amor filial y el de un verdadero Amor, Sabiendo que la sola muerte podía entregarlA de esta pasión incestuoso, Decidió colgarse. "Adiós Cinyras mi Amor, E intenta incluir lo que la impulsó a morir!" Su nodriza que no estaba siempre muy lejos Y que intentaba conjeturar los tormentos que la sitiaban Habían incluido, por los suspiros de Mirrha, La existencia de un enamorado secreto. "Dicame lo que te perturba así, Si es la locura, yo podrá de encantos e hierbas curarte Si se lo hizo del mal, conozco ritos mágicos que lo entregarán Y si es cólera de dioses de que se trata Nosotros podrá aliviarlo de sacrificios. No es villana y tiene una madre y un padre cariñosos, Porqué pues este deseo súbito de morir mientras que afortunada y tan joven. Sería que está enamorada, entonces yo se ayudará yo te lo jura; Y nunca tu padre no se dudará de deseos que encienden tu corazón; Pero para eso, debe me reconocerme de qué feliz hombre se trata." Y la nodriza que se acerca al suave Mirrha para tomarla en sus brazos Y recoger su confianza, lo oyó pronunciar estas palabras: "Que mi madre es feliz de tener tal esposo!" La nodriza comprendió entonces que Mirrha estaba enamorada de su padre, Y que este amor le estaba prohibido, Pero había jurado ayudarla. Durante las fiestas de Cérès que tienen lugar en este tiempo, Las matronas del país todas vestidas de blancos Se prohíben, durante nueve noches enteras, El acto de Amor y alguno contacto con un hombre. Cenchreis, la esposa del rey, participa en este misterio consagrado Abandonando para un tiempo la capa del rey. La nodriza encuentra así a Cinyras en sus hogares, solitario y sobrecargado por el vino, Le describe los encantos de un amor compensatorio con una joven muchacha virgen Cuyo nombre callará verdadero pero dirá al rey: "Es joven y virgen, Tiene la edad y la belleza de Myrrha" Mirrha se tira entre el remordimiento y el deseo Tanto son grande las contradicciones de su corazón; Se suministra a la capa del rey a su padre empujada por su nodriza Que unirá suyo dos cuerpos en la noche: "Tome el, este niño es de ti, Cinyras" El rey recibe así en su capa el que es su propia carne; Calma sus alarmas virginales, temblor epidémico la tranquiliza Sin saber que ella es realmente, plebeya o princesa, extranjera o relación Pero incluyendo su joven edad le habla así: "Mi hija" Y ella responde: "Mi padre" Para que así incluso los nombres no sean extranjeros a su culpable unión. Myrrha dejará recinto la habitación nupcial del rey, Llevará en su seno al niño de Cinyras su propio padre.



Marco Polo ou le voyage imaginaire (Mitologías octobre 1999) © 1999 Jean-Pierre Lapointe
Ovide et les métamorphoses ainsi que les oeuvres des grands-maîtres, musique Yokubota.


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