Para ir dondequiera
en mis pasados arruinados
a devolver un ojo sobre mañana
o ya no ver que uno nada quiero ir
lejos de lo que es dista mucho de lo que será
de lo que no será ya
Desterrarme en un sueño
Que equivoca mis llantos
donde el sueño so'lo es irrealidad
donde pueda finalmente existir
quiero ir lejos de muy
de los todos que me gangrenan
en un enfermo clamor
yo quieren desterrarme
bajo la estrella de la irrealidad
A la pereza de un infinito
yo lo quieren finalmente ir
yo quieren morir
Los soles que brillan son para todas
las carreteras largas que los reflejan
como fuegos, esperan que se los busca.
Estas carreteras que son para nosotros.
A lejos, como un firmamento
que es necesario alcanzar,
a la vuelta del cambio de dirección.
¿Un amor quizá,
quizá un dolor?
Es la carretera que oculta a los ojos
los destinos, como los destinos
ocultan a los hombres las carreteras.
Y la carretera, circula y circula como la vida,
muda y sabia y cruel
en una pesadilla, en una noche.
Y las guías que pasan
sobre esta vida por la carretera que brilla,
ven estos soles e ignoran
que son más sombras que de fuegos.
Aléjanse rayos que los quemarán,
huyen de los vientos dulzarròn
ya que acarician demasiado un poco.
¡Oh! noche oscura.
Profunda miseria,
de una noche de invierno,
Solo en la sombra.
Pasado cavernoso,
de los locos abrazos
Lunáticos,
son mis bribòn.
No dejan no,
no, este recuerdo,
enorgullecerse
de mi muerte.
Borre mi paso,
bajo la caricia,
de un paisaje
de desamparo.
¡Oh! noche oscura.
Profunda miseria,
de una noche de invierno,
Solo en la sombra.
Rechazo este pasado...
De ser triste,
de querer morir,
ya que la vida
Este triste. Suspiro, es el problema.
Tengo noches Negras, y noches
Que me duermo sobre las aceras.
Son mis estercoleros.
Falté la barca Que subieron.
Me evadirse falté.
Sobre mi cara tengo la marca
Que anuncia mi corazón. Los niños tienen miedo
viéndome pasar. Se envenena el amor,
Aburrirses las muchachas,
a sufrir mis alegrías.
Busque pues un martillo para escalpar mi cráneo,
Mi cráneo de asno Que no es más que un estercolero.
Hechas la profunda excavación
Que descubre mis huesos, rechazan mi despojo
como se entierran a los sapos. No tengo un amigo,
por temor a que se descolore,
como mi sangre se enrojeció
al contacto de mi vena. Triste venganza de la vida,
y la venganza de uno odiado.
Mi alma está triste,
sin embargo yo ratón. Soy la muchedumbre que vive,
los amantes que soñan a las felicidades fiestas;
Y mi alma está triste.
El cansancio de las estancias,
como al final de los días, al despertador de las pesadillas;
Como el viento de las salidas, como la tormenta y la lluvia,
como el sueño de la noche.
Mi alma es triste,
Triste pensar que un día
sufrió el amor, y que el frío destino
A ocultado esta mano,
Que velaba este corazón.
Este pasado mistificado
de una felicidad atrofiada,
Este ligero susurro de Tul
al viento de los crepúsculos,
Estas noches bailando a los perfiles de los amantes.
Soy cansado vivir. Los días se ocultan
a los monótonos dibujos. Imágenes tristes
Borradas en los vientos Lunáticos.
Tengo este viento al alma.
Más de un alma, y un alma triste.
Tengo este viento lunático
en mi.
Tengo la tormenta que truena Que corroe el sueño
de los pasados obsesionados, y a los locos abrazos
de mis fobias dormidas,
Al calor de la carne,
del cadáver endomingado. Este alma cansado,
del amor del bueno, de la belleza y de ternura;
Esta metamorfosis, la Medusa del seno
Inflado de pasión.
Despierte mis sueños, habrá el negro, hará cruces insondables, ruidos cínicos y días sin esperanza de los amores aislados, de las alegrías inaccesibles. Habrá
mi alma.
Es un mal que se hostiga sobre
imposible de obstruirles como un predestinación
ventosa de una venganza que chupa sus alegrías
infinìtando el punto final enfermedad
lisia incurable
gancho en pierna de sus éxitos
laberinto a sus discursos
discursos mesarmonìdos enarena que mueven
el estancamiento
lluvia eterna un cráneo vaciado del todo
el gaznate de cáncer ustedes gotea sobre todo él necesita más ustedes.
Tristeza Tristeza que arranca gritos
acordar imperceptible de las antiguas imágenes
el pensamiento súbito de ir escalofrío que pesa
y un corazón vaciado de lágrimas
la cabeza demasiado que piensa
en los sueños terminados risas poseídas
de los desposeídos
de alegría desequilibran cerebral
a gusanos de los lugares inexistentes
presencia de la ausencia el infinito
de las ilusiones.